ENFOQUE LABORAL:  Costos laborales (Parte I)

El ministro de Economía y Finanzas señaló en una entrevista reciente que el impuesto a las remuneraciones es demasiado elevado debido a que equivale a un aproximado del 60% de los sueldos.

Germán Serkovic G. Abogado laboralista.

Añadió que se buscaría su paulatina reducción hasta montos cercanos al 10% de los sueldos e hizo especial hincapié en que tal disminución no significará una desmejora de los derechos y beneficios laborales. 

Esta medida tiene por finalidad reducir la informalidad y hacer más competitivas a las empresas. 

 

La intención es inobjetable, aunque es necesario complementar algunos conceptos desde el punto de vista del derecho del trabajo.

 

En principio, hay que señalar que la mención al impuesto a las remuneraciones debe entenderse referida a los costos laborales, esto es, al porcentaje adicional a las remuneraciones mensuales que debe abonar el empleador y que cubre los aportes y obligaciones laborales, tales como gratificaciones, compensación por tiempo de servicios (CTS), aportes al Seguro Social de Salud (Essalud), etcétera, a su cargo. El costo laboral que debe cubrir un empleador en el régimen laboral común es –efectivamente– cercano al 60%. 

 

Existen regímenes de trabajo de carácter especial en los que el costo laboral es bastante menor, en buena cuenta porque se reduce el aporte por el aseguramiento en salud, pero también porque los beneficios laborales son sustancialmente inferiores. A modo de ejemplo, solo el costo laboral de las gratificaciones de julio y diciembre en el régimen laboral privado alcanza algo más del 16%, la mitad en el régimen de las pequeñas empresas, y cero en cuanto a las microempresas, segmento en el que no es aplicable tal beneficio.

 

Si la idea es reemplazar la CTS –cuyo costo oscila entre el 9.72% y el 4.86%– por un seguro de desempleo, no en mucho pero sí en algo puede disminuir el costo de la planilla. 

 

La reducción de los costos en la magnitud que se ha expresado, sin que tal acción tenga un correlato en el número o la cuantía de los beneficios laborales, se muestra como una tarea asaz complicada, sino francamente imposible. 

 

Fuente: Diario Oficial El Peruano


Escribir comentario

Comentarios: 0